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Problemas habituales

A lo largo del ciclo evolutivo de cualquier niño van surgiendo nuevos retos para los padres. Los niños están en constante cambio hasta que no llegan a la adolescencia. Estos cambios pueden manifestarse en conductas o emociones que van tomando diferentes formas según edad. En los niños más pequeños suelen ser habituales las rabietas o los miedos denominados evolutivos. Más tarde pueden aparecer algunos problemas derivados de la escolarización o el aprendizaje. Sea como fuere estos pequeños retos o problemas suelen ir solucionándose con la ayuda e implicación de los padres sin más contratiempos. No obstante, algunos de estos problemas en la infancia pueden hacerse persistentes en el tiempo, ser de una frecuencia o intensidad muy elevada hasta el punto de crear un verdadero malestar en el entorno familiar y/o escolar. Es entonces cuando debemos plantearnos el buscar ayuda de algún profesional.

¿Mi hijo tiene un problema o un trastorno clínico?

Podemos definir un problema, dentro del contexto del ciclo evolutivo normal del niño, como aquellas conductas y/o emociones de los niños que crean un malestar psicológico temporal (al propio niño y a su familia) debido a determinadas circunstancias y/o características personales del propio niño en interacción con su entorno. El niño que no quiere dormir sólo, el que se niega a comer, el que se vuelve a hacer pipí en la cama, el que se ha vuelto desobediente y desafiante, etc. Todos ellos son niños que en un momento dado de su crecimiento presentan un problema que los padres deben intentar corregir. La mayoría de estas situaciones pueden tratarse de movimientos reactivos del niño ante determinadas circunstancias vitales. Por ejemplo, un niño puede volver a hacerse pipí en la cama tras el nacimiento de un hermanito o un niño puede hacerse desobediente porque de esta forma acapara una atención de sus padres hacia él que a lo mejor no consigue de otra manera. Los niños tienen sus propias estrategias que pueden ser vistas por parte de los padres como problemáticas. Conocer sus causas será el primer paso para corregirlas o cambiarlas por otras de más adaptativas.

En estas páginas hablaremos de algunos de los problemas más habituales que nos podemos encontrar en la crianza de nuestros hijos.

Pero, ¿Cuándo hablamos de un trastorno clínico en psicología?

El trastorno clínico, a diferencia de un problema evolutivo, tiene un carácter más crónico y no tan vinculado a determinados momentos evolutivos. Sus síntomas son más severos y frecuentes. Ya no hablaríamos tanto de conductas reactivas a ciertas situaciones temporales sino a síntomas derivados de alteraciones o déficits cognitivos, alteraciones genéticas u otro tipo de problemas estructurales. Estos trastornos suelen alterar significativamente la vida cotidiana del niño que lo padece y su familia. Cuando hablamos de trastornos clínicos se hace necesaria la intervención de diferentes profesionales de la salud según el caso (pediatras, psicólogos, neurólogos, psiquiatras, etc.). En todo caso la mayoría de ellos tienen tratamiento y suele conseguirse una cierta normalización de la vida cotidiana.

Para ver algunos de los Trastornos Clínicos más habituales visite este enlace.

Temas publicados:

Los celos infantiles Mi hijo tiene miedo

Temas recomendados:

El ciclo evolutivo. Estimulación cognitiva (los 6 primeros meses). Los celos infantiles. A mi hijo le cuesta leer.

La información ofrecida en esta web tiene carácter general y en ningún caso puede sustituir las orientaciones que su médico o profesional de la salud le haya dado.

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